Detrás de Liivoo

Una idea que empezó en 2016.

Hola, soy Oliver, creador de Liivoo. La idea nació de una pregunta bastante sencilla: ¿qué está pasando a mi alrededor que un mapa tradicional no suele contarme? No los lugares, las calles ni los negocios —eso ya está—, sino lo que está ocurriendo dentro de ellos ahora mismo.

Lo que un mapa no suele contar

Desde entonces he ido imaginando y construyendo una forma distinta de mirar la ciudad. Estas son las cosas que tenía en la cabeza, y que hoy caben todas en el mismo mapa:

Un pequeño negocio que quiere que lo descubran. Un evento que empieza esta noche. Un servicio que alguien necesita cerca. Una mascota que se perdió hace unos minutos. Una persona que vio algo importante. Una pregunta, una recomendación, o simplemente algo que está pasando.

Liivoo pudo haberse enfocado únicamente en una de esas cosas. Habría sido más fácil de explicar.

Una ciudad no es una sola cosa.
Por eso Liivoo tampoco tenía que serlo.

Por eso terminó siendo un mapa

Las personas, los negocios y los lugares tienen mucho que decir, y gran parte de eso está ocurriendo ahora mismo. Así que en vez de una app para cada cosa, Liivoo se convirtió en un mapa donde basta escribir lo que está pasando y dejarlo directamente en el lugar donde pasa.

Mi intención sigue siendo la misma que en 2016: que la gente descubra mejor lo que tiene alrededor, que los pequeños negocios sean visibles para quien anda a dos cuadras, y que la información que puede servirle a alguien no se pierda entre publicaciones, grupos y feeds.

Liivoo es mi forma de intentar que la ciudad pueda hablar a través de su propio mapa.

Cómo ha ido

2016

Nace la idea. Una pregunta y muchas libretas. Todavía no había nada que instalar.

2025

Las primeras pruebas públicas, entre gente de Mérida. Poco después apareció en el App Store.

2026

Liivoo se vuelve el mapa vivo de la ciudad: alertas, eventos, negocios, mascotas perdidas y círculos privados, todo sobre el mismo mapa, en iPhone y en Android.

La primera vez que sirvió de verdad

Liivoo empezó probándose entre personas de la ciudad. Uno de los primeros casos que enseñó lo que podía llegar a ser ocurrió en Francisco de Montejo: alguien publicó que se le había perdido un perrito, y otra persona respondió diciendo dónde lo había visto.

Esa conversación hizo dos cosas. Una, que el perro apareciera. La otra, confirmar algo que hasta entonces era solo una intuición: cuando la información está ligada al lugar correcto, se vuelve útil de una manera que en un feed no pasa. Fue también lo que hizo que los medios de Mérida se enteraran del proyecto.

Lo que se ha dicho de Liivoo →

Oliver Herrera Creador de Liivoo · Mérida, Yucatán

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