Cómo funciona

Escribe. Lanza. Aparece en el mapa.

Ese es el gesto entero, y cabe en menos de un minuto. Lo que sigue es el detalle: qué ves al abrir la app, qué decides antes de lanzar, qué pasa después y cómo se comporta el mapa cuando hay mucho encima.

Los cinco pasos

1

Abres la app donde estás

El mapa se centra en tu zona y te enseña los globos que hay alrededor. No hay pantalla de bienvenida que te pida seguir a nadie ni buscar temas: lo primero que ves ya es tu calle.

2

Escribes lo que está pasando

Una línea basta. «Se fue la luz por aquí», «hay tránsito entrando al Periférico», «¿alguien sabe por qué está cerrada la calle?». Sin categorías obligatorias, sin formularios, sin título.

3

Eliges cómo aparece

Con tu nombre o de forma anónima. En tu punto exacto o en uno al azar cerca de ti, si prefieres no marcar tu casa. Con foto o sin ella. Son dos toques y quedan recordados para la siguiente.

4

Lo lanzas al mapa

El mensaje se convierte en un globo con un pico clavado en ese punto. Desde ese momento lo ve quien tenga esa zona a la vista, y a quien anda cerca le puede llegar un aviso.

5

Te contestan ahí mismo

Las respuestas se quedan colgadas del globo, en hilo, en el lugar del que hablan. Si la conversación se vuelve personal, hay mensajes directos.

El globo tiene vida, no historial

Cada globo nace con un tiempo. Mientras lo tiene, se ve; cuando se le acaba, se despide solo y el mapa vuelve a quedar limpio. Por eso lo que estás viendo no es un archivo de lo que se dijo alguna vez, sino lo que sigue siendo cierto.

Un aviso de tránsito no tiene por qué durar lo mismo que un evento del sábado, así que no duran lo mismo. Y en las alertas, además, la gente decide: quien pasa por ahí puede confirmar que sigue —y el aviso se alarga— o decir que ya no está —y se va antes—.

El mapa no guarda lo que pasó. Enseña lo que está pasando.

Qué ves cuando hay mucho encima

Una ciudad entera no cabe en una pantalla, así que el mapa decide con la distancia y el zoom, no con un algoritmo de popularidad.

Lo cercano primero. Los mensajes del día a día aparecen cuando estás lo bastante cerca. Puedes ampliar el radio si quieres ver más.
Lo importante, desde más lejos. Una emergencia se ve aunque vengas llegando de otra parte de la ciudad; un «hay fila en la panadería» no tiene por qué.
Mapa de calor. Cuando te alejas, las zonas con más actividad se pintan, para que veas de un vistazo dónde está pasando algo.
Modo Explorar. Puedes asomarte a otra colonia, a otra ciudad o al otro lado del mundo sin moverte de donde estás.

Lo que decides tú, no la app

Tu nombre

Cada globo se publica con tu nombre o de forma anónima. Lo eliges globo por globo, no de una vez para siempre.

Tu punto

Exacto, cuando importa dónde fue. Aleatorio cerca de ti, cuando no quieres señalar tu casa. Liivoo no comparte tu ubicación con otros usuarios: lo único que ven es dónde cae el globo.

Y si quieres algo cerrado

Existen los círculos: un mapa privado de tu calle, tu colonia o tu edificio, donde solo entra quien tiene el código. Lo que se publica ahí no sale de ahí.

Formas de publicar que ya vienen listas

El globo de texto es la base, pero hay tres atajos para las cosas que la gente publica todo el tiempo.

Alertas

Tráfico, peligro, emergencia, mascota u objeto perdido, aviso. Un toque basta y no hace falta escribir nada. Cómo son las alertas →

Eventos

Llevan fecha, hora de inicio y fin, lugar exacto, foto, si es gratis o su rango de precio, y la cuenta de quien organiza. Cómo son los eventos →

Negocios

Avisos y promociones de un local, con su identidad y su punto fijo en el mapa. Liivoo para negocios →

Mascotas perdidas

Con foto, en la calle exacta, y se queda ahí el tiempo que hace falta. Cómo buscar →

Son tres gestos. Pruébalos.